Qué le hace daño a tus ojos

 

Para conservar una buena función visual, no es suficiente usar los lentes adecuados o visitar al oftalmólogo de vez en cuando, también existen muchísimas cosas que cada uno de nosotros debemos conocer para prevenir enfermedades y poder desarrollar nuestras actividades con mayor comodidad.

 

1. En realidad el uso de la computadora por si solo no causa daño alguno en los ojos, pero al estar fijando la mirada atentamente en la pantalla, la frecuencia del parpadeo disminuye, con lo que disminuye también la lubricación de la superficie ocular y se evapora más rápido la lágrima. Hay que recordar que la lágrima es indispensable para mantener la salud e integridad del ojo así como para obtener una buena visión.  El brillo de la pantalla lejos de dañar de forma permanente el ojo, favorecen el cansancio al mantenernos constantemente realizando esfuerzo visual que involucra a los ojos y a los músculos del párpado, frente y cabeza, es por eso que al final del día, las personas que utilizan computadora por tiempos prolongados suelen  sentirse cansadas, con ardor ocular, visión borrosa y dolor de cabeza entre otros. Para evitar o disminuir estos malestares habrá que seguir las siguientes recomendaciones: Utilizar pantallas con brillo moderado, que muestren imágenes nítidas, de preferencias pantallas planas que nos dan mejor calidad de imagen, recordar parpadear con más frecuencia, tomar descansos visuales por lo menos cada 15 minutos y levantarse a estirar, piernas y manos cada media hora; procurar que el área de trabajo no esté bajo la salida del aire acondicionado o corrientes de aire; usar gafas con la graduación adecuada para cada persona y gotas lubricantes mismas que deberán ser recomendadas por el médico oftalmólogo.

 

2. Lavados de ojos: la lágrima constituye el principal factor lubricante y de limpieza del ojo, el realizar lavados de ojo lo único que favorece es la alteración de la superficie ocular, la entrada de agentes infecciosos como hongos, bacterias, virus y parásitos y la alteración del componente de la lágrima. Los lavados de ojos están indicados solamente en la entrada de sustancias tóxicas o fragmentos de vidrio y se deben realizar principalmente con soluciones estériles aunque en caso de emergencia, cualquier líquido en abundancia es bueno. En presencia de infecciones o alguna otra consición que irrite el ojo, se debe acudir al médico oftalmólogo para recibir un tratamiento realmente útil.

 

3Desde hace mucho tiempo, el uso del té de manzanilla como “curador” de males oculares se ha venido utilizando en nuestro país y ésta práctica, lejos de constituir un tratamiento real y útil, solamente daña y empeora problemas oculares específicos. Habrá que recordar que el te de manzanilla tiene un efecto astringente que de ninguna manera necesita el ojo, ya que éste debe estar bien lubricado y que para el ojo, la manzanilla puede significar un estímulo alergénico terrible. Lo mejor es acudir a revisión medica ante cualquier problema ocular.

 

4. Vegetales en los ojos: el problema con la aplicación de cualquier sustancia vegetal a los ojos se encuentra en que generalmente contienen sustancias tóxicas que pueden desencadenar desde reacciones alérgicas hasta quemaduras químicas severas, además de que los hongos son patógenos fácilmente transmisibles por los vegetales y pueden provocar desde la pérdida visual hasta la pérdida ocular.

 

5. El Sol: La exposición a las radiaciones solares por tiempos prolongados y sin protección, produce alteraciones importantes tanto en la superficie ocular como en la retina. La radiación ultravioleta y la resequedad ocular son los principales factores responsables de la aparición, crecimiento e inflamación de carnosisdades (pterigiones) en los ojos. El crecimiento de este tejido anormal sobre la superficie ocular no solamente afecta el aspecto estético del individuo, sino que también produce alteraciones visuales por el astigmatismo que genera y por el bloqueo de la visión de forma permanente cuando obstruye la parte central de la córnea, sin contar la pesadilla que es vivir con un ojo constantemente irritado. Por lo anterior es importante eivitar la exposición prolongada y constante a los rayos ultravioleta y utilizar leentes de protección solar, sombreros y lubricantes en caso necesario.